Gareth Bale, jugando al golf.

Entrenarse, jugar videojuegos, leer, aprender a cocinar… Los futbolistas pasan el confinamiento por coronavirus como pueden, y a diferencia del común de los mortales lo hacen con unas comodidades que les permiten tener un aislamiento muy amplio. Incluso les da para tener un campo de minigolf en casa.

Es lo que le ocurre a Gareth Bale. El galés, apasionado de este deporte, está aprovechando estos días para no perder su ‘swing’, aunque sea en poca distancia como la que le permite su chalet en Madrid.