Joaquín Sánchez, del Betis

Si la edad es un estado de ánimo, Joaquín aún tiene 20 años y acaba de despuntar en las filas del Betis. Su DNI dice que está más cerca de los 40 que de los 30, pero sigue siendo un canterano que ilusiona como si le quedaran décadas de fútbol en sus botas.

A sus casi 39 primaveras, será a partir de la temporada 2020/21 el futbolista en activo más veterano de LaLiga. La retirada de Aduriz le ha hecho heredar el cargo, pero a diferencia de muchos que a sus años ya piensan en los banquillos, la familia o una jugosa jubilación como comentarista, a Joaquín le queda gasolina para unas cuantas carreras en la banda del Benito Villamarín.

En el derbi con el que se reanudará LaLiga ante el Sevilla será, una vez más, el objeto de todas las miradas. Pero a diferencia de lo que ocurre con otros verdiblancos ilustres, a Joaquín no le dolerán los oídos por escuchar los pitidos de la afición palangana. Y eso que no puede ser más bético: tanto en su primera etapa allí, como después en el Valencia, en la Fiorentina o el Málaga, a Joaquín le sale el beticismo por los cuatro costados. Si no es la mayor leyenda del club es porque aún hay muchos titanes que llevan a hombros las alzas del estadio que antes llevaba el nombre del presidente que estuvo a punto de cederle al Albacete.