Arda Turan, durante un partido con el Barcelona.

La forzosa ampliación de la Liga hasta el mes de julio ha provocado severos quebraderos de cabeza en muchos equipos. 120 futbolistas de Primera División terminaban su vinculación con sus actuales clubes el 30 de junio, sin obligación para ninguna de las dos partes de prorrogar el vínculo hasta el término del campeonato liguero, previsto para el 19 de julio. La FIFA y la UEFA pretendían que todas las plantillas se mantuvieran intactas hasta el final de la competición, pero no tenían manera de imponerlo.

En primer lugar, porque no se puede obligar a nadie a ampliar un contrato contra su voluntad; en segundo, porque hay jugadores que han firmado nuevos contratos a partir del 1 de julio, aunque no puedan jugar con su nuevo club hasta el inicio de la próxima temporada.

Por lo tanto, cada negociación ha sido individual y sujeta a la coincidencia o no de los deseos de clubes y jugadores. La gran mayoría de futbolistas han alcanzado acuerdos para continuar hasta el 19 de julio en sus actuales equipos y en el caso de los cedidos también los ha habido entre clubes. Pero varios jugadores importantes, por diferentes razones, abandonan sus clubes este 30 de junio y con la Liga sin terminar.

Las tres bajas más llamativas, o al menos de más renombre, eran conocidas desde hace tiempo. Aritz Aduriz, leyenda del Athletic, ya anunció públicamente su retirada y se centra ahora en recuperarse de una reciente operación de cadera. Ezequiel Garay, también convaleciente y enfrentado a la dirigencia, no seguirá en el Valencia como él mismo anunció. Y Arda Turan, con contrato pero sin ficha en ningún lado, termina este 30 de junio sus cinco años de tortuosa vinculación con el Barcelona.