GRAF6592. lt;HIT gt;CÁDIZ lt;/HIT gt;, 11/07/2020.- Aficionados del...

Animando y desanimando a una afición siempre leal, y considerada de las mejores de España. La afición cadista se ha congregado a las afueras del Estado Ramón de Carranza, por la imposibilidad de acceder al estadio debido a las normas de la Covid-19… para abandonarlo desoyendo toda llamada a la prudencia, con la pena y la esperanza puesta en la próxima jornada liguera.

Un equipo simpático, el submarino amarillo, que ha desempeñado una excelente temporada -salvando las distancias del coronavirus- y que este sábado se prometía una jornada ilusionante, que con un único gol, habría certificado su ascenso a Primera División. Pero no pudo ser.

En realidad, y pese a la excelente temporada, el equipo es fiel a su sino. Partidos a cara de perro, juegos al filo de la navaja. Frente al Fuenlabrada, y en el propio campo. Miles de seguidores cadistas han seguido el encuentro desde fuera, con la expectación de no saber si efectivamente un punto del equipo amarillo desataría la euforia. Es más, un simple empate, tras la derrota previa del Huesca, habría certificado ipso facto su ascenso al olimpo.

Un molesto viento de levante, cuya potencia ha ido in crescendo, ha marcado un encuentro en el que el Fuenlabrada ha marcado el paso de la prometida fiesta cadista, que ha congregado a cientos de personas a las puertas del estadio, desoyendo las llamadas a la seguridad realizadas por el Ayuntamiento de Cádiz y otras instituciones.

Ha sido en vano, porque con el Cádiz se viene a sufrir. Eso lo sabe la afición y también lo sabe el club. Un gol de Hugo Fraile, de penalti es el que ha sentenciado al Cádiz al banquillo de la espera hasta el próximo viernes. Un partido tan aburrido como decepcionante. Pero el Fuenla, con ese punto, no sólo se ha metido en playoff: también ha impedido, hasta la próxima jornada liguera, que el Cádiz ascienda.