PARA DEPORTES. Entrevista a José Ramón lt;HIT gt;Sandoval lt;/HIT...

Podría haber sido un cuento de fútbol de Eduardo Galeano, el del entrenador que por culpa de una inesperada pandemia global nunca pudo debutar con su equipo. José Ramón Sandoval se lo toma ahora con cierto humor, no le queda otra. «Chico, esto yo creo que no le habrá pasado nunca a nadie en la historia», se dice, seguramente con razón, el técnico inédito del Fuenlabrada, nombrado el 11 de marzo, a 48 horas de que el coronavirus echara el cierre a la vida que conocíamos. Ha habido entrenadores que no llegaron a dirigir un partido oficial, despedidos de forma fulminante, pero al menos tuvieron algún amistoso que llevarse a la boca. Y la presentación de rigor, ese día de fotografías, saludos y poses con la camiseta. El pobre Sandoval ni eso.

De repente, el mundo se desplomó. Un entrenamiento y en el siguiente, todos a casa. «Era la mayor racha de mi vida sin estar en un banquillo [desde noviembre de 2018]. Tenía unas ganas locas. Me subía por las paredes… Y mira lo que pasó», recuerda de esas jornadas frenéticas de marzo que le convirtieron, como al resto de colegas de profesión, en tele entrenador.

Pasó el madrileño de verse el curso entero lejos del fútbol a ponerse las botas sólo un rato. «Salía de una operación de hernia cuando mi representante me llamó para decirme lo de Fuenlabrada. Estaba aún con la anestesia», relata. Tipo emprendedor, como toda el clan familiar – famoso por ser referencia de la hostelería española-, ayudaba a su hija en un negocio de eventos cuando le pidieron hacerse cargo de un club atascado en Segunda División, tras un notable comienzo de temporada. Era un recién ascendido que iba bien con el anterior técnico, Mere Hermoso, pero un parón de 13 partidos sin ganar puso nerviosa a la directiva, al ver al equipo asomado a los puestos de abajo. Querían un nuevo discurso, una descarga motivante como la de Sandoval, experto en reactivar a vestuarios alicaídos.